Ok!!Soju!!!


Este blog toma el nombre de la bebida más tradicional de Corea. En Ok!!Soju!! trataré de postear las cosas más destacadas del día a dia durante mi viaje y espero que al final sea como una epecie de diario, iré mejorándolo poco a poco. Sin embargo, trataré de no le pedirle deseos y de no hablarle como si fuera un ser superior. Me gustaría postear todas las semanas pero ya veremos como se nos da. Un abrazo desde Seúl.

martes, 25 de enero de 2011

La religión


Catedral de Seúl vista desde Myondong
El cristianismo está pasando por un momento sombrío en Europa. No creo que sea el caso en el resto del mundo y mucho menos en Corea. Una de las cosas que más me sorprendió cuando llegué a Corea fue la cantidad de iglesias que hay Seúl. Es difícil levantar la vista y no encontrarse con más de dos campanarios, tres cruces de neón rojo y siete u ocho chapiteles despuntando entre los edificios.

Pese a no tener un conocimiento muy profundo sobre el tema hay algunas cosas sobre la religión en Corea que me llaman mucho la atención. La mayoría de los coreanos no tienen religión y en 2005 la mitad de la población confesaba no tener preferencia religiosa. La religión más antigua en Corea ha sido el budismo que llegó a la península sobre el 372 y al que le deben una gran parte del patrimonio, sin embargo, la población budista no supera el 20%. Esto nos deja ni más ni menos que un 30% de cristianos, pero claro, es un cristianismo diferente, con luces de neón, muros de vidrio y sabor a corte inglés.


Iglesia cerca de Omokyo
Es curioso que para algunos coreanos la religión se consume, no se profesa, algunos se lo toman como una moda de que puedes seguir o dejar sin muchos más problemas que los que te supondría cambiar de compañía telefónica. Es también habitual no acudir a la parroquia si no puedes ya que siempre puedes seguir la misa en “streaming” desde tu iphone o ipad en el mejor de los casos.



Simbiosis...en la planta baja está el acceso a la iglesia y un "Caffe Benne" que es una cadena de las miles que hay tipo Starbucks, esto está muy bien porque el párroco se puede echar un café entre servicio y servicio y los feligreses disfrutar de la misa con un café macchiatto entre las manos.

No se si será el caso de la iglesia católica, porque ellos tienen un jefe para todo el mundo y me imagino que no cambian las políticas de país a país, pero aquí las iglesias cobran un diezmo obligatorio para todos los feligreses. Todos y cada uno de ellos debe donar un porcentaje fijo que creo que va del 5 al 10 por ciento de su sueldo para que la iglesia pueda seguir con sus actividades.


Esta es la Catedral de Seúl en Myondong, es la sede del catolicismo en Corea fue consagrada en 1898 y es un buen ejemplo del Gothic Revival Coreano-toma ya-.
Una de las mayores diferencias que se ven en un país donde la mitad de la gente no tiene religión es que aunque en España podemos ser más o menos religiosos, el trasfondo cultural está presente y a nadie se le escapan los rudimentos del cristianismo. Por mucho que creamos que España debería ser un país laico no lo es, al menos culturalmente. Tenemos que admitir que es algo que está en nuestras cabezas, en nuestras calles y en nuestras casas. A ningún español le resulta ajeno que los reyes magos le llevaran oro incienso y mirra al niño Jesús o que los apóstoles fueran iluminados por el espíritu santo.Para muchos coreanos eso son historias desconocidas, exóticas y con un punto de fantasía que les hace sentir como si estuvieran escuchando la última parte del señor de los anillos.

Pese a todo, en los últimos años el cristianismo –siempre buscando nuevas vetas y muy perseguido anteriormente- ha sabido abrirse un hueco en el corazón de los coreanos. Y es que en algunos aspectos la sociedad coreana tiene muchos puntos en común con algunos de los valores más crudos del cristianismo, como el sentimiento de culpa y arrepentimiento, la jerarquía, la resignación o el sacrificio.

Al margen de estas apreciaciones subjetivas y más o menos discutibles os quiero enseñar algo que no tiene vuelta de hoja y es que no todos los pueblos han tenido la suerte de tener a Juan de Colonia o a Vandelvira, ahí van las joyitas:


Esta iglesia en Onsu podría pasar por la reinterpretación ochentera de Notre Damme o del castillo de Disney...quien sabe...



Este campanario está rodeado de carteles de karaokes, restaurantes, cibercentros e incluso un salón de billares.



Esta iglesia...no se que decir sinceramente, juzgar vosotros mismos



Olive young es algo así como el Dyper, es una perfumería sobre la que que tranquilamente podría haber lo que creo que es una pequeña iglesia pero mi coreano todavía no da para tanto. Se que pone algo de Jesús...a la derecha hay un Beer Hoff, o sea un bar de copas. Cass es la marca de cerveza más famosa de Corea.


Mordor, cerca del Olympic Stadium


Otra iglesia cerca de Omokyo



Esta iglesia está al lado de mi casa, a unos 5 minutos, siempre me ha alucinado que hubiera nada más y nada menos que un restaurante debajo. Hay miles de chapiteles como estos por todo Seúl.
Pues eso, que con tantas iglesias y con tanto derroche de fe no sería de extrañar que durante su segundo advenimiento Jesús se pareciera más a Jackie Chan que al Cristo de toda la vida. Ahí os dejo un pequeño vídeo de cómo se ve desde dentro...

martes, 18 de enero de 2011

La Comida



La comida en Corea puede clasificarse como picante, muy picante, o extremadamente picante. Antes de venir a Corea fui un par de veces a un restaurante de comida coreana que hay en la calle Cardenal Cisneros en Madrid, en este sitio tienen una cocina exquisita y yo me las prometía muy felices, sin embargo mi sorpresa fue enorme al comprobar que en ese restaurante te dan la versión no picante de todos los platos. Después de unos cuantos días tratando de evitar el picante y fracasar en el intento, decidí cambiar de estrategia ya que iba a vivir en este país durante 9 meses y no quería morirme de hambre. Fue así como empecé mi terapia de inmersión. Tras varias semanas de sufrimiento en la mesa descubrí que hay comida que pica en los labios, otra en la lengua o en los carrillos, y otra en el esófago, estómago y en fin… a lo largo y ancho de todo el sistema digestivo. Tras este penoso proceso en el que más de una vez me vi llorando durante la comida empecé a cogerle el gustillo. Y ahora que estoy plenamente adaptado tengo que reconocer que se me hace largo un día sin Kimchi.

La base alimentaria del país son dos alimentos sagrados para los coreanos: el arroz y el kimchi. El arroz lo cocinan en cantidades industriales y es imprescindible tener una máquina destinada en exclusiva para cocinar arroz. El arroz blanco no se presenta en su versión suelta como en España, se presenta en su versión arma arrojadiza, como un bloque macizo en el que cuesta hincar la cuchara. El arroz es omnipresente y no lo perdonan en ninguna comida.

Si el arroz es Dios en Corea, el Kimchi es Jesucristo. El Kimchi es el producto de la fermentación durante meses de una mezcla de col con diferentes especias como chiles y otros pimientos picantes. El kimchi también se sirve en todas las comidas, los hay de muchas formas y colores y es la base para hacer otros muchos caldos y acompañamientos.
Las familias se reúnen antes de que llegue el invierno y preparan el Kimchi de todo el año, llega a ser tal la afición por el kimchi que en la mayoría de las casas hay un frigorífico exclusivamente para conservarlo en el estado ideal de fermentación. Al igual que en España, donde la tortilla es el orgullo materno, en corea pasa lo mismo con el Kimchi. Y como era de esperar, todas las madres hacen el mejor kimchi del mundo.


Kimchi

La comida coreana se organiza de forma diferente a la española, si en España tenemos primer plato, segundo y postre aquí hay plato principal y platos secundarios. Todos ellos se sirven al mismo tiempo y se comen sin importar el orden. Los platos secundarios son de lo más variado y pueden ser desde verduras, hasta patatas cocidas, pimientos, arroz, kimchi o brotes de soja…por decir algo. El plato principal suele ser suficiente para quedarte a gusto y te lo sirven hirviendo si es una sopa o un estofado. En el caso de las carnes no es raro que tengas que cocinártela tú en la plancha.
Llegados a este punto estoy empezando a pensar que los coreanos tienen una percepción de la temperatura diferente, para mi es todavía un misterio como pueden beberse una sopa que está literalmente hirviendo o su extraña afición por comer helados en pleno invierno. Cuando les dices que la sopa está hirviendo y les preguntas porqué hacen eso te dicen que si la tomas más fría pierde parte de su sabor @_@ personalmente prefiero perder algo de sabor a tener quemaduras en la lengua.
Una de las diferencias entre los países asíaticos es el uso de los cubiertos, por ejemplo, mientras en china o en Japón solamente utilizan palillos de madera –los de china más largos que los de Japón- en corea todos los cubiertos son de acero y también utilizan la cuchara para comer arroz.
Aquí os dejo las fotos de algunos de mis platos favoritos, en Wikipedia hay información sobre todos ellos y si os animáis podéis encontrar las recetas fácilmente.



Bibimbap- es una mezcla de arroz con todo tipo de vegetales, lechuga, brotes de soja, pimientos, setas, todo ello bañado por una salsa picante.



Bulgogui- es ternera cortada finamente y guisada con salsa marinada, se puede servir con arroz a lo bibimbap o también en sopas, en sopas viene acompañada por noodles.




Ramen- que os voy a contar de esto que no sepáis excepto que es el invento del siglo. No se puede cocinar más barato y con mayor escasez de medios. Solamente hace falta agua caliente -del grifo si no queda otro remedio- poner las especias en la cazuela y esperar 5 minutos a que surja la magia. Variedades se pueden encontrar para aburrir, marisco, ternera, pollo, y verduras son sólo algunas de las variedades que se pueden encontrar. Hay sabores que están elaborados a partir de alimentos que nunca he probado.
En los restaurantes lo hacen un poco más elegante y los fideos y las sopas son una pasada, además se suelen presentar con verduras y una yema de huevo.
Los noodles se pueden tomar también en su versión veraniega sobre sopa helada, algo así como un granizado de sopa de marisco con noodles. Es sin duda el plato más refrescante del mundo y deja al gazpacho a la altura de un caldo templado.





Sangyeopsal - Korean BBQ- este plato es todo un evento social, se suele tomar con los amigos en los días especiales, por ejemplo un viernes que te apetece darte el gusto. El modus operandi es el siguiente, traen la carne, se hace a la plancha junto con los ajos. Una vez está hecha se coge una hoja de lechuga en la mano izquierda y se rellena con cebolla, ajo, arroz y la carne. Se cierra la hoja con todo dentro y para dentro. El resultado es un bocado tierno y sabroso pero bastante fresco gracias a las verduras. Vamos, cojonudo. Es obligatorio acompañar este plato con Soju y con Cerveza.



Kimbap- lo mismo que los rollos de sushi, nada nuevo, solo que al contrario que en España comer kimbap en Corea es de lo más habitual y diría que hasta banal, es el tipo de comida del que te llevarías un par de rollos a una excursión en la montaña.



Mandu- son unas empanadillas de pasta rellenas de carne, kimchi u otras verduras. Son como una especie de raviolis gigantes. Se cocinan al vapor y se hacen en 10 minutos. El aliño se hace con salsa de soja, vinagre de manzana y pimienta negra.

Podría seguir con muchos otros platos habituales pero para terminar con una nota extravagante os recuerdo que en Corea es tradición comer perro. Esta tradición no está bien vista por la mayoría de los jóvenes y está decayendo un poco. A pesar de esto, en algunas zonas, especialmente en algunos mercados o en los lugares más castizos no es difícil encontrarse huesos de perro en las traseras de algunos restaurantes. Otro de los platos tradicionales estrella que todavía no he tenido el gusto de comer es el calamar vivo -más fresco imposible- debe de ser bastante curioso el juego de los tentáculos en la boca o la sensación de las ventosas que se pegan a la garganta. He oído que puede ser peligroso comer calamar y que hay personas que mueren atragantadas, lo comeré en compañía por si acaso…




Escena de la película Oldboy, muy recomendable por cierto…

domingo, 9 de enero de 2011

Shanghai (上海)


No me gusta hacer entradas largas porque no quiero ser un coñazo, sin embargo esto va a ser una excepción. He pasado en Shanghai los primeros días de 2011, el viaje empezó con mal pie, el avión se retrasó 3 horas y Markus y yo pensabamos que no íbamos a llegar para las uvas y así fue, las 12 de la noche nos pillaron en un taxi en dirección al cotillón.

A partir de ahí todo fue rodado y puedo decir que ha sido un viaje alucinante y bastante completo. No sólo estuvimos en Shanghai, hicimos alguna excursión que otra. En concreto fuimos a Zhujiajiao, conocida como la Venecia de Shanghai y a Nanjin, antigua capital de China durante la dinastía Ming y justo antes de la revolución cultural. Los dos sitios resultaron ser muy interesantes.


Zhujiajiao

Confucio y Yo - Nanjin

El sabor que se me queda después de estos 9 días en China es cómo si hubiera estado en 5 o 6 países diferentes en distintos momentos de la historia. Podría decir que he estado en la metrópolis del futuro, en los palacios tradicionales, en los mercadillos infectos, en el Londres de principios de siglo o en la China comunista de Mao.

Mercadillo en Shanghai-Ya tengo mi edición del libro rojo de Mao-

Un dato, en 2005 Shanghai tenía 4 líneas de metro, 5 años después tiene 13 líneas de metro y no son pequeñas precisamente. Podéis haceros a la idea del crecimiento brutal que está experimentando la ciudad. El desarrollo de China no es una promesa a medio plazo y tengo que decir que me alegro por ello.

Shanghai Trade Center & Jinmao Tower

En España tenemos a los Chinos como unos pobrecillos que venden cervezas a horas intempestivas o como gente turbia que hace sus negocios a espaldas de la sociedad. También tendemos a pensar en el peligro amarillo o en el león dormido. Para mi es una suerte que la quinta parte de la población mundial haya entrado en escena.

Para la economía es impresionante (la semana pasada China anunció que tenía la intención de comprar 6000 millones de Euros de deuda Española para estabilizar los mercados) pero no es sólo lo económico, la entrada en escena de China amplía enormemente el desarrollo cultural.

Estoy seguro de que hay más galerías de arte contemporáneo sólo en Shanghai que en toda España. En los próximos años, y a pesar de la censura empezaremos a leer libros de escritores Chinos y a ver sus películas con el mismo interés que las de Hollywood. Así que parece que no nos queda más remedio que aprender Chino si no queremos ser unos paletos.

Guan Wei - Banner 2005

Hay algunas diferencias entre los Chinos y los Coreanos, tanto físicas -los chinos tienen la cara más redonda y son más morenos- como sociales, los chinos tienen fama de gritar mucho -nada nuevo- y en general nos parecen bastante maleducados. Viniendo de Corea, donde hay hasta 5 niveles distintos de respeto en el lenguaje y una reverencia es lo menos que se espera de alguien más jóven, choca bastante el desprecio que muestran los chinos cuando se les pregunta algo.
La explicación que da la gente que ha vivido en china es que es "simplemente" su forma de expresarse, que no lo hacen a malas y que ni siquiera están mosqueados. Si habéis estado en Marruecos os habréis dado cuenta de que "montar el pollo" es algo habitual e incluso saludable que activa el riego sanguineo y de paso ayuda al bolsillo a conseguir un buen precio por lo que se quiere.

Después de 9 días de turismo a la intemperie con temperaturas bajo cero y de dormir en el suelo os podéis imaginar que llego a Seúl con unas ganas locas de pillar la cama. Después de todos estos días me he pillado un catarro al volver, supongo que pasa cuando te relajas. Ahora sólo pienso en organizar el transmongoliano y en cruzar hasta Moscú desde Beijing. ¿Alguien se apunta? Por si acaso os dejo el vídeo de Shanghai para ir abriendo boca...

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